miércoles, 25 de marzo de 2015

Marzo.



Nunca he sido una persona terrenal,
Me  llamo Paloma ¿Qué esperas?
A mí me gusta volar.
Me separa una distancia abismal
de aquellos que piensan
que es mejor no soñar.

Nunca entendí a aquellos que decían,
que madurar era dejar de creer,
perder la ilusión por los días.
Siempre miré a esos que reían
que con un deje de desprecio
comentaban mis utopías.

Ellos que hablan de imposibles
y el Pichón que conversaba
sobre increíbles.

Ellos que pierden la esperanza
y el Pajarillo que trabajaba
sin alabanza.

¡Déjame volar!
Porque el mundo,
por mucho que lo neguemos,
sí puede cambiar.

¡Déjame soñar!
Con un lugar mejor,
que ya me encargo yo

de que se pueda lograr.

martes, 17 de marzo de 2015

Poemas para Fátima


                Fátima son todas esas caras sonrientes que me reciben los lunes en Aluche, Fátima son todos los niños por los que  cojo el tren  feliz incluso sabiendo que no voy a llegar a mi casa hasta las diez de la noche. Fátima son todos los pequeños que sufren por esa igualdad ficticia que respeta nuestra sociedad, este poema es para Fátima:

Pequeña niña traviesa
con ansias de libertad
quisieras ser más pequeña
para que te dejaran jugar.

Llegaste a España,
con ganas de aprender
pero en el cole te enseñaron
que tú no ibas a valer.

Precisamente tú, con esos ojos
que  me miran despiertos.
Tú, con esa sonrisa
¿Cómo no vas a valer?

Ya toca la merienda,
tus ojos se iluminan,
¡Por fin! ¡Ya era hora!
Llevas sin comer todo el día.

Fátima ayer me dibujabas,
me dibujabas tu realidad
en el dibujo mamá está triste
¿Por qué llorará mamá?

Y lo veo en tu mirada,
veo tu realidad
pero y esos ojos tristes…
¿No se pueden alegrar?

Fátima llora con rabia
no se quiere ir
aquí nunca está sola
en casa no suele reír.

¡Ay Princesa!
Ojalá pudiese cambiar
aunque  fuera un poquito
tu injusta realidad.