Tantas veces me pisaron,
otras tantas me perdí
y no muchos recordaron,
que yo también podía sentir.
otras tantas me perdí
y no muchos recordaron,
que yo también podía sentir.
Mas no hubieron acabado,
cuando pensaba que sí,
ya que terminaron desterrando,
a esa alma que un día fui.
cuando pensaba que sí,
ya que terminaron desterrando,
a esa alma que un día fui.
En el fondo de aquel pozo,
intentando, sin éxito, salir,
sólo me salía dar gracias,
sabiendo que lo bueno,
al fin estaba por venir.
intentando, sin éxito, salir,
sólo me salía dar gracias,
sabiendo que lo bueno,
al fin estaba por venir.
Y sí, fueron muchos
y otros tantos,
los que me enseñaron a prescindir,
de aquella tierna inocencia,
de la que solía presumir.
y otros tantos,
los que me enseñaron a prescindir,
de aquella tierna inocencia,
de la que solía presumir.
Ahora el Fénix renace,
vuelve a ser un Pichón
y con el mundo entero,
sincero y certero,
a su alcance,
esta vez lo que toca,
es, al fin, ser y vivir.
vuelve a ser un Pichón
y con el mundo entero,
sincero y certero,
a su alcance,
esta vez lo que toca,
es, al fin, ser y vivir.
- Pichón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario